Dúo Escareño Vital


Dúo Escareño Vital, se presenta el miércoles 17, abril 2019, a las 18:00 hrs. (Museo Manuel Felguérez)

Cuota de Recuperación
Preferente General
$50

Este proyecto plantea un concierto de música académica para clarinete en Si bemol y piano, el cual incluye obras de compositores de diferentes países y periodos musicales, con el objetivo de difundir el repertorio de clarinete en el ámbito de música de cámara. El dúo zacatecano integrado por la clarinetista Christian Verónica Escareño Vital y la pianista Ethna Sacnicté Escareño Vital, se formó en 2015.

Christian Verónica Escareño Vital realizó sus estudios musicales en la Universidad Autónoma de Zacatecas y la Escuela Superior de Música del INBAL; y recibido cátedra de maestros como Luis Humberto Ramos Zepeda, Philippe Berrod y Philippe Cuper. Ha participado en distintos ensambles de música de cámara, incluyendo Octafonía, Cuarteto Zacatecas, Royal Musa, Cuarteto Raxcan y Jóvenes Solistas de México. Como integrante de la Orquesta Sinfónica Juvenil de la Unidad Académica de Música de la UAZ, dirigida por Cristina Pestana, recibió el primer premio summa cum laude del Festival Orquestal de Neerpelt en 2011 y el primer lugar cum laude del mismo festival en la edición de 2007, como miembro de la Orquesta Sinfónica Infantil Juvenil Guadalajara. Asimismo, se ha presentado como solista con la Orquesta de Cámara de la Ciudad de Zacatecas y la OSJUAMUAZ.

Por su parte, Ethna Sacnicté Escareño Vital, comenzó sus estudios a los 14 años y se graduó de la Universidad Autónoma de Zacatecas. Ha tenido como maestros a Alejandro Barrañón Cedillo, Felipe de Jesús Marcial Ruiz, Antonio Manzo D’nes, Camelia Goila, José Suárez, Thomas Lanners, Dúo Guevara-Zhelezova, Doren Oke. Actualmente forma parte del dúo de piano a cuatro manos Die Blumen, con quien participó en el Festival Internacional de Música de Cámara Zacatecas en 2013, las Jornadas Pianísticas César López Zarragoitia, el Festival de Jóvenes Músicos y el Festival Barroco de Guadalupe, en Zacatecas.

Programa


Henri Rabaud (1872-1949)

  • Solo de concurso

David Bennett (1892-1990)

  • Deepwood

Claude Debussy (1862-1918)

  • Primer rapsodia para clarinete y piano

Arturo Márquez (1950)

  • Zarabandeo

Johannes Brahms (1833-1897)
Sonata No. 2 Op. 120 para clarinete y piano

  • Allegro amabile
  • Allegro appassionato
  • Andante con moto
  • Allegro

Hacia cada fin de curso en el Conservatorio de París, se fue instaurando una tradición que ha enriquecido el repertorio de todos los instrumentos: que los compositores que eran profesores ahí escribieran un “solo” para ser aprendido con un mes de antelación y ejecutado por los alumnos de cada instrumento con el fin de examinar sus aptitudes técnicas y musicales. De entre los escritos para clarinete, el Solo de Concurso de Henri Rabaud (1873-1949) es uno de los que se ha trascendido su tiempo y se sigue tocando en muchos recitales como pieza de concierto allende sus particularidades virtuosas, por su contenido melódico.

Otra pieza que trascendió de esa tradición, y de hecho es la que más se sigue tocando, fue la Premiere Rhapsodie de Claude Debussy (1862-1918), quien en 1909 había ingresado como profesor al Conservatorio. Es la única que incluso ha tenido que ser orquestada para que se ejecute como un “pequeño concierto” acompañando el clarinete por una gran orquesta. Está dedicado a Prospere Mimart, quien era el profesor de clarinete en esa época y él mismo la estrenó públicamente en 1911.

Como su nombre lo indica, la pieza de Debussy sobresale de las otras cuya forma se reduce a una introducción seguida de un largo episodio virtuosístico, por su estructura mucho más libre. Sus dificultades también son más amplias que en otras: varios obstáculos técnicos, pruebas de resistencia sonora, control de la respiración, la sutilezas para ejecutar cada fraseo, etcétera.

Las dos sonatas para clarinete y piano, de las que escucharemos la Segunda en Mi bemol Mayor, de Johannes Brahms (1833-1897) fueron escritas durante el verano de 1894, estando el compositor en Bad Ischl y están emparentadas no solo por el nacimiento conjunto sino en su estilo y su elaboración. Ambas fueron escritas para Richard Mühlfeld, amigo personal de Brahms y pocas definiciones tan certeras y precisas hay de ellas como la que hizo Claude Rostand: “(al escribirlas) sólo el contenido poético parece haber contado”. No son muestras del virtuosismo de Mühlfeld, sino, como dice el mismo Rostand: “escritas para él como una carta íntima”. Fueron tocadas por primera vez por este clarinetista, el más famoso de su época, acompañado de Clara Schumann al piano.

También de la complicidad de un intérprete con un compositor, surgió el Zarabandeo para clarinete y piano del compositor sonorense Arturo Márquez (1950), quien escribió esta sabrosa obra entre tango y danzón para el clarinetista fresnillense Luis Humberto Ramos en 1994. El título viene de la “sarabanda”, danza que según algunos historiadores tiene un origen americano y fue prohibida por su carácter erótico, aunque luego resurgió durante el periodo barroco. En palabras del propio Márquez: “no tengo la mínima idea de cómo sonaba la primera sarabanda, pero es seguro que su prohibición se debió a la sensualidad que despertaba”. Acerca de su origen en el tango y el danzón, el compositor sigue: “(son) dos de mis danzas más queridas, a las que considero primas hermanas por su fuerte interrelación pueblo-música-baile: ¡qué mejor que un clarinete y un piano para despertar pasiones escondidas”.

Nuestro Festival

Bajo el eje temático: Cultura y Tecnología, expresiones de desarrollo y creatividad. Este máximo foro tiene por objetivo impulsar la apreciación, reconocimiento y disfrute del arte y la cultura del público zacatecano y visitantes, coadyuvando en las políticas culturales del estado para alentar una oferta amplia de manifestaciones universales.