Cuarteto Internacional, Concertistas de Bellas Artes


Cuarteto Internacional, Concertistas de Bellas Artes, se presenta el lunes 15, abril 2019, a las 19:00 hrs. (Teatro Fernando Calderón)

Cuota de Recuperación
Preferente General
$200 $100

El violonchelista Adolfo Ramos inició sus estudios musicales con su padre Manuel Ramos Zamora y más tarde estudió con maestros como Álvaro Bitrán, Savely Schuster, Helga Winold, Janos Starker y Philippe Muller. Se ha presentado en diversos escenarios, tanto nacionales como internacionales; destacando sus actuaciones en el Festival Internacional Cervantino, como solista de la Orquesta Sinfónica Nacional y en el Festival Aujourd’hui Musiques en Perpignan, Francia. Ha sido miembro de la Orquesta Sinfónica Nacional, violonchelista de Onix Ensamble, profesor del Conservatorio de Música del Estado de México, profesor del Rocky Mountains Summer Conservatory en 2002, y catedrático de violonchelo y director del Taller de Cuerdas del Conservatorio Nacional de Música. En la actualidad, y adicionalmente a su carrera como solista y pedagogo, es violonchelista principal de la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México.

Alejandro Barrañón se graduó como pianista concertista en 1991 en el Conservatorio Nacional de Música, para posteriormente complementar su formación en la Hochschule für Musik und darstellende Kunst de Viena, la Longy School of Music y la Universidad de Houston. Ha sido beneficiario del FONCA, el gobierno austriaco y el programa Fulbright-García Robles. Le han sido concedidos premios como el Ruth Tomfohrde y el primer lugar en los certámenes Hermilo Novelo, Jóvenes Solistas de la Orquesta de Cámara de Bellas Artes y Jóvenes Solistas de la Orquesta Sinfónica del Estado de México. Se ha presentado en el Festival Internacional Cervantino, el Festival Internacional de Música Contemporánea de La Habana y el Festival Internacional de Música Sinfónica de Argelia, entre otros. Es profesor de piano, acompañamiento de Lied y de música contemporánea en la Universidad Autónoma de Zacatecas.

El clarinetista principal de la Orquesta Filarmónica de la UNAM, Manuel Hernández, es además, integrante de Concertistas de Bellas Artes y profesor de clarinete en la Facultad de Música de la UNAM. Originario de Oaxaca, inició sus estudios musicales en 1988. Se graduó con honores del Conservatorio de Versalles y de la Escuela Nacional de Música de la UNAM. Ha sido merecedor de premios nacionales e internacionales, entre los que destacan: el Concurso de Música y Arte Dramático Leopoldo Bellan de París en 2004, Concurso Europeo de Música en Picardie de 2002; mención honorífica en el Concurso Internacional de Música de Buenos Aires en 1998, primer lugar como mejor intérprete de la ENM en 1996. Ha actuado como solista con las orquestas Filarmónica de Querétaro, Sinfónica Carlos Chávez, de Cámara de Bellas Artes, de Cámara Mayo, de Buenos Aires, de Baja California, el Cuarteto de Cuerdas de la Ciudad de México y la OFUNAM.

Manuel Ramos es originario de Reynosa, Tamaulipas. Se formó como violinista en el Conservatorio Nacional de Música, y en la Universidad de Indiana. Ha sido solista de orquestas de México, Estados Unidos, Centro y Sudamérica; presentándose en foros como el Carnegie Recital Hall de Nueva York y el Teatro de la Organización de Estados Americanos de Washington. Ganador en dos ocasiones del premio Manuel M. Ponce, fue triunfador en el Concurso Tibor Varga, en Sion, Suiza. Ha participado en los festivales de música de cámara de Park City en Utah, Steamboat Springs en Colorado, Estados Unidos, y de Puerto Vallarta, Zacatecas y San Miguel de Allende, México. Ha sido miembro de la Orquesta Sinfónica Nacional, de la Orquesta Sinfónica del Estado de México, la Orquesta Sinfónica de San Diego, la Orquesta Sinfónica de Pittsburgh y la Orquesta Sinfónica de Saint Louis, Missouri. Actualmente es concertino de la Orquesta Filarmónica de la UNAM.

Adolfo Ramos: Violonchelo
Alejandro Barrañón: Piano
Manuel Hernández: Clarinete
Manuel Ramos: Violín

El 15 de enero de 1941, en el campo de concentración de Görlitz, Olivier Messiaen estrenaba, junto a Etienne Pasquier, Jean Le Boulaire y Henri Akoka, también prisioneros del nazismo, su Quatour de la fin du temps –como aparece nombrado en el afiche de esa primera audición. Pronto, esta imponente y espiritualmente poderosa obra recibió no solo el reconocimiento como la más importante en el catálogo de cámara del compositor, sino también como una de las más en la Historia de la música del siglo XX; como una gloria de la arquitectura sonora de ese siglo. Las posibilidades coloras y diversidad tímbrica lograda por Messiaen en su cuarteto para clarinete, violín, violonchelo y piano (dotación que no refleja una búsqueda primera sino la que corresponde a quienes se acompañaban en prisión), que ya en 1938 habían sido exploradas con menos éxito por Hindemith, han sido retomadas de manera significativa por generaciones siguientes; quizá tanto como a la manera del “quinteto Schoenberg”, como comúnmente se refiere a los ensambles que utilizan la dotación del Pierrot Lunaire. En México, algunos compositores que han escrito para el “cuarteto Messiaen” son Federico Ibarra, Joaquín Gutiérrez-Heras y Juan Pablo Contreras.

El estadounidense Peter Schickele (1935), conocido por sus múltiples facetas que incluyen además de la de compositor, la de instrumentista, humorista, musicólogo y locutor de radio, pero sobre todo por su sentido del humor al parodiar a compositores como Mozart y Bach (muchos lo conocen más por las obras que firma con el pseudónimo PDQ Bach), escribió el Cuarteto que escucharemos hoy en 1982.

Guillaume Connesson (1970) es uno de los compositores franceses cuya música ha resultado más atractiva para los más diversos públicos tanto tradicionales como vanguardistas, como dentro y fuera de Francia. Las Adams Variations surgieron en homenaje al compositor estadounidense John Adams, para quien France Musique comisionó a varios compositores franceses que escribieran una serie de variaciones basadas en las letras del nombre de Adams, para darle la bienvenida por una extensa visita a París. Aunque Connesson siempre ha confesado su admiración por el maestro del minimalismo norteamericano, éste es –abiertamente- el más revelatorio.

Una de las pocas obras para esta instrumentación anteriores a Messiaen, es el Cuarteto, op. 1 de Walter Rabl (1873-1940) que se escuchará en la segunda parte de este programa. Rabl es uno de esos compositores menospreciados, injustamente olvidados por la historia; representa lo mejor del romanticismo tardío, ese al que todavía recurrieron Mahler o Strauss. La influencia de Brahms y Schumann está presente por toda su estructura y aunque está catalogado como primero en su lista de trabajos, eso no quiere decir que se trate de una obra de juventud o la primera que escribió, se trata de una obra madura en muchos sentidos, sobre todo en sus emociones. Este cuarteto ganó un concurso para compositores en Viena, en el año de su composición, 1896, y fue de hecho recomendado por Brahms para su publicación; ya que se trata de quizá la primera obra en utilizar estos cuatro instrumentos y sin saber el boom que vendría después con Messiaen, es curioso saber que el editor estaba tan reacio, que a la vez publicó una versión donde el clarinete era sustituido por la viola.

Galería


Nuestro Festival

Bajo el eje temático: Cultura y Tecnología, expresiones de desarrollo y creatividad. Este máximo foro tiene por objetivo impulsar la apreciación, reconocimiento y disfrute del arte y la cultura del público zacatecano y visitantes, coadyuvando en las políticas culturales del estado para alentar una oferta amplia de manifestaciones universales.